Estamos a pocos días de Navidad. Estás estresado, entrando en pánico, enloqueciendo. Ya sea que hayas esperado hasta el último minuto o simplemente no hayas podido decidir qué regalarle a esa persona especial, la cuenta regresiva final ha comenzado y tu tiempo casi se ha agotado. Entonces te golpea: un tatuaje. ¡Es el regalo de Navidad perfecto! Pero, ¿cómo diablos se supone...